Fibonacci II

Ondas de Elliott y Retrocesos de Fibonacci II

La secuencia de Fibonacci se crea a partir del sumatorio de dos números consecutivos. Si la serie la empezamos en el número 1 tendremos: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144…

Repasemos brevemente como se crearía esta serie en la que 1 más su anterior (cero) igual a 1. Por lo que de momento nos queda una serie de 1,1. Si sumamos estos unos (1+1) conseguimos el 2, con lo que la serie nos queda de momento en 1, 1, 2. Si al 2 le sumamos el uno anterior (2+1) obtendremos el 3. Después 3+2= 5. Este 5 más su inmediato anterior en la serie será: 5+3= 8. Sumamos 8+5= 13 con lo que la serie será de momento 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13… y de esta forma hasta el infinito.

Después de los cuatro primeros dígitos, la división de un número de Fibonacci por el inmediatamente anterior proporciona el ratio 1,618. De manera análoga, al dividir el mismo número de Fibonacci por el inmediatamente posterior se obtiene el ratio 0,618. Cada ratio es el inverso del otro (1/1,618 = 0,618 y 1/0,618 = 1,618).

Estos valores coinciden con la sección o proporción Áurea (Phi) conocida y venerada por los antiguos griegos por ser la representación del orden y armonía de la Naturaleza. Fue Euclides quien determinó la sección áurea de una recta y Pitágoras, la empleó en el diseño del pentagrama – estrella que representaba a la sociedad de su época, pues está formado por las cinco diagonales de un pentágono regular, sobre el que se construye esta figura, cada una de las cuales divide otras dos diagonales en la sección áurea.

Cualquier línea (AC) se puede dividir en dos partes desiguales, de tal forma que la proporción entre la parte menor (BC) y la parte mayor (AB) sea equivalente a la proporción entre mayor (AB) y el total (AC), e igual a la sección áurea 0,618.

 

Volviendo a Fibonacci, nótese que dividiendo cualquier número de la serie por el número precedente en dos posiciones en la secuencia, se obtiene el ratio 2,618. Por otro lado, al dividir el mismo número de Fibonacci por el número posterior en dos posiciones en la secuencia se obtiene el ratio 0,382. El inverso de 2,618 es 0,382, mientras que, el inverso de 0,382 es 2,618.

Del mismo modo, al dividir cualquier número de Fibonacci por el número precedente en tres posiciones en la secuencia se obtiene el ratio 4,236. Por el contrario, al dividir el mismo número de Fibonacci por el número posterior en tres posiciones en la secuencia se obtiene el ratio 0,236. El inverso de 4,236 es 0,236, mientras que, el inverso de 0,236 es 4,236.

Dentro del análisis técnico, estos ratios no tienen ninguna utilidad en la predicción de la extensión de los movimientos del mercado en términos de precio y tiempo. No obstante, el elemento clave es la proporción entre números de la secuencia.

Los retrocesos de Fibonacci se refieren a la posibilidad de que el precio de un activo financiero retroceda una porción considerable del movimiento original y encuentre niveles de soporte o resistencia en los niveles establecidos por los números de Fibonacci antes de continuar en la dirección anterior. Estos niveles se construyen dibujando una línea de tendencia entre los puntos extremos del movimiento en cuestión y aplicando a la distancia vertical los porcentajes clave de 38.2%, 50%, 61.8% y 100%.

Ante la confirmación de un retroceso en la cotización, se buscará calcular la probable magnitud del movimiento. Para lograrlo, se aplican ciertos porcentajes obtenidos de la serie de Fibonacci a la magnitud total de la tendencia previa. Los porcentajes utilizados son los siguientes:

  • 61.8%: La ya conocida proporción áurea, o número áureo, es el límite del cociente que se obtiene de la división de un elemento de la serie de Fibonacci entre el siguiente, conforme la serie tiende a infinito.
  • 50%: Es el retroceso más comúnmente aceptado, equivalente a la mitad del avance de la tendencia principal.
  • 38.2%: Se obtiene de restar 61.8% de la unidad (1.000 – 0.618 = 0.382).
  • 100%: Equivalente a la magnitud total de la tendencia principal.

En términos generales, se debe calcular los retrocesos sobre aquella tendencia que haya dado señales claras de terminación. Se considera que una tendencia débil puede tener un retroceso de 31.8%, mientras que una tendencia muy fuerte puede tener un retroceso de 61.8%, antes de retomar su dirección original. Algunos libros mencionan una zona crítica de 33 al 38.2%, y de 61.8 a 67%, en lugar de los niveles específicos.

 

En el gráfico diario se puede observar la evolución de la empresa Tesla Motors  (TSLA), durante un ciclo alcista de 183$ a 283$, con un retroceso de Fibonacci al 61,8% hasta los 240$ aprox.

 

Sinergias entre Elliot y Fibonacci

Elliott consideraba los ratios de Fibonacci como el principal determinante de la extensión de los movimientos del precio y del tiempo en cualquier mercado. Las relaciones de Fibonacci más comunes y fiables pueden encontrarse entre ondas alternantes, antes que entre ondas consecutivas. Por ejemplo, la longitud de la onda 3 en una secuencia de cinco ondas estaría influida por la longitud de la onda 1, antes que por la longitud de la onda 2.

Los objetivos de Fibonacci se muestran normalmente como importantes niveles de resistencia y soporte incluso si son posteriormente atravesados. Un importante adjunto al principio de la Onda de Elliott es el reconocimiento de que las proporciones de Fibonacci son el principal determinante de la extensión de los movimientos de los precios en el mercado.

El principio de la Onda Elliott proporciona la forma y la estructura, mientras que los ratios de Fibonacci proporcionan la herramienta para medir el potencial de cualquier movimiento de los precios, incluyendo las probables metas temporales para la conclusión de estos movimientos.

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